Nuestra Historia
Repostería Dora nació de la fe, del corazón y las manos de la señora Dora, una mujer trabajadora que dio sus primeros pasos de la pastelería en su natal Perú. En 1976, la vida le presentó una nueva oportunidad: viajar a Panamá para trabajar en una pastelería local.
Tras cuatro años, esa empresa cierra sus puertas. En medio de la incertidumbre de estar en otro país, Dora con una fe firme en Dios, valentía y mucho sacrificio decidió emprender su propio camino creando su dulce frío en 1980.
Comenzó horneando dulces en un pequeño apartamento alquilado. Con cada pastel que hacía salía a las calles de la ciudad a ofrecer sus dulces en bancos y almacenes. La calidez y sabor de su dulce frío conquistaron a quienes lo probaban. Fue así como en 1990, repostería Dora abrió oficialmente las puertas para endulzar por generaciones con esa tradición, esfuerzo y amor.

